07 mayo, 2013

Igualdad máxima en el inicio de las Semifinales de Conferencia

Se han disputado los primeros partidos de las cuatro series que forman estas semifinales de Conferencia de los Playoffs 2013 de la NBA, y cada partido ha sido incluso más interesante que el anterior. 
   Pero antes no podemos menospreciar el premio que se ha dado a conocer públicamente en estos días, aunque fuera un secreto a voces. LeBron James ha sido nombrado por cuarta vez en cinco años como Mejor Jugador (MVP). Curiosamente podría haber sido un hecho histórico al ser la primera vez que la votación fuera unánime, pero 1 de los 121 periodistas especializados que eligen optó por dar su voto número uno a Carmelo Anthony, por lo que se quedará como una anécdota más. En el recuento de votos Kevin Durant fue segundo, mientras que el propio Anthony se colgó la medalla de bronce y Chris Paul y Kobe Bryant completaron el Top5 como cuarto y quinto con más apoyos. LeBron iguala de esta manera a una de las grandes leyendas de éste deporte como ha sido Wilt Chamberlain, y entra en un selecto grupo donde solo le acompañan Kareem Abdul-Jabbar (con 6 galardones), Michael Jordan y Bill Russell (ambos con 5) y el propio Chamberlain (con 4).
   Por su parte, P.J. Carlesimo (Brooklyn Nets) ha sido despedido después de perder en el séptimo partido de primera ronda ante los Bulls. Se repetía que el cargo era interino (provisional) y al terminarse su temporada se ha hecho efectivo el despido. Parece que han contactado ya a Phil Jackson, al que quieren a toda costa.
   Sin más, vamos a ver como se han desarrollado los cuatro primeros partidos de lo que prometen ser unas apasionantes Semifinales de Conferencia.


Oklahoma City Thunder 1 - 0 Memphis Grizzlies
1: 93-91
   Por poco salvaron los Thunder el factor cancha en este primer partido de la serie, y tuvo que ser gracias a un enorme Kevin Durant, una vez más. Los Grizzlies son muy superiores en la pintura, y más con el partido que hizo Serge Ibaka, por lo que los Thunder intentan tapar el resto de huecos y rezan por que la defensa de Perkins, Collison e Ibaka sea suficiente en el interior. En ataque son el de siempre y un Kevin Martin que volvió a estar a un gran nivel y permitió a los locales marcharse con uno de ventaja al descanso (47-46). En el segundo tiempo la segunda unidad visitante consiguió algunos puntos de renta, pero llegados a mitad del último cuarto los titulares de los Thunder se habían encargado de neutralizar esa ventaja y se llegaba a los minutos finales con todo abierto. Perkins perdió un balón que se antojaba decisivo justo después de recibir en la cara una canasta de Marc. En la siguiente defensa Durant fue el que consiguió robar el balón y anotar en contraataque una canasta que levantó la admiración de los presentes y de los del otro lado de la pantalla. Tras unos tiros libres de Reggie Jackson ganaban de 3 los Thunder, por lo que Hollins se veía obligado a encargar una jugada buscando el triple, y el encargado de intentarlo fue Pondexter. Había hecho un buen partido, pero fue una decisión sorprendente. Estaba muy forzado, pero Jackson se equivocó y le tocó en el tiro, por lo que tenía 3 tiros libres para forzar la prórroga. Aún así la presión le pudo y falló el primero, por lo que todas esperanzas se fueron al traste. 


New York Knicks 0 - 1 Indiana Pacers
1: 95-102
   En temporada regular cada uno se había llevando los partidos disputados en su pista, pero en los Playoffs todo cambia, y los Indiana Pacers se llevaron con autoridad el triunfo del Madison. Fue una de esas noches en que a los Knicks no les entran los triples, y para ellos es muy difícil ganar sin ellos. Además Anthony y J.R. Smith tuvieron una noche aciaga y tan solo en el último intento de los Knicks destacaron, aunque fue un quiero y no puedo ante un equipo muy coral y con cada jugador teniendo su rol muy claro en la pista. West fue un martillo pilón ante la falta de ala-pivot local, Hibbert defendió y George es un todo-terreno. Además Stephenson aportó intensidad y George Hill la calma necesaria, por lo que el paradigma de equipo se vio reflejado en la pista y en el marcador. Los Knicks nunca tuvieron opciones reales de llevarse ese partido. 


Miami Heat 0 - 1 Chicago Bulls
1: 86-93
   Miami llegó excesivamente relajado después de los casi 10 días de descanso, y lo pagaron. Jimmy Butler (48 minutos) se encargó de hacerle la vida imposible al recién nombrado MVP, y éste estuvo apagado hasta el último período. Al parecer Wade no se ha podido recuperar al 100% de sus molestias y no aportó demasiado, y Bosh estuvo desaparecido todo el encuentro. Así, los que tenían que tirar del carro eran los suplentes, pero no pudieron con un corazón llamado Chicago Bulls. Nate Robinson se puso a los mandos en la anotación (27 puntos) ante la mala noche de Boozer, y Noah ejercía de reboteador insaciable en ambas pinturas. Aún así estos Bulls están muy tocados por las lesiones y los minutos acumulados, y a Miami le bastaba con respirar y mantenerse en pie para llegar al descanso igualados a 37. En la segunda las cortas embestidas de los Heat empezaron, pero los Bulls las resistieron todas y cada una de ellas, y un triple de Butler puso el 80-81 para su equipo. A partir de ahí las malas decisiones y los tiros libres de Robinson sentenciaron, con un parcial final de 10-0 criminal para los intereses locales.


San Antonio Spurs 1 - 0 Golden State Warriors
1: 129-127 (2OT)
   Pero lo mejor de esta primera serie de partidos aún estaba por empezar, y se jugaría en el AT&T Center de San Antonio, en Texas. Los Spurs eran claros favoritos para llevarse fácilmente la eliminatoria pese a que los Warriors hayan eliminado a una de las revelaciones de la competición. Los visitantes se encargaron de que esas dudas se disiparan y mandaron durante todo el encuentro a partir del 3-2, demostrando una gran sangre fría y con Mark Jackson y Steph Curry a los mandos. Pero volvieron ellos mismos a las andadas, y se complicaron un partido que tenían ganado, y a la postre terminaron doblando la rodilla por sus propios fallos. Los Warriors salieron muy enchufados, con un 3-11 de parcial, pero las estrellas de los Spurs se pusieron a brillar y consiguieron reducir esa diferencia hasta el 25-28 del final de primer período. En la reanudación del juego llegó el primer aviso de Curry junto con un buen Harrison Barnes, que hicieron trabajar duro tanto a Parker como a Duncan para reducir diferencias, 47-53 al descanso. En el tercero llegó el Currytime. Anotó 22 puntos en ese cuarto el base de los Warriors, y ayudado por un también entonado Draymond Green, establecieron una diferencia de 18 puntos que tan solo en los últimos segundos pudieron maquillar los locales para irse a los últimos 12 minutos con 80-92 en contra. A falta de 8 minutos ganaban por 16 puntos, pero ahí llegó la reacción local sin un Duncan que enfilaba el camino a los vestuarios aquejado de problemas estomacales. Tony Parker cogió las riendas, Kawhi Leonard sujetó a Curry en defensa y Danny Green fue el ejecutor. Parcial de 24-8 para empatar el partido en algo más de 3 minutos. Nos vamos a la prórroga, pero ni Parker ni Leonard pudieron sentenciar y Jarrett Jack no falló su oportunidad para volver a igualar y mandar el partido a 5 minutos más. Ahí el base francés anotó 8 puntos y Green su quinto triple, pero los Warriors no se rindieron y la iluminación nuevamente de Curry ponía a los suyos 1 por delante a falta de 1 segundo después de un intento triple extraño de Ginobili que provocó una canasta de Kent Bazemore (un rookie que tan solo llevaba en la cancha 2 minutos después de no jugar en los primeros 55). Pero Ginobili estaba dispuesto a enmendar su error, y clavó el triple definitivo a falta de 1.2 segundos que sentenció a unos peleones Warriors. El golpe moral es enorme y hay quien dice que no se recuperaran, pero han demostrado que son capaces y los siguientes partidos serán, sin duda, muy interesantes. 


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Alex G.


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